El amor NO existe.

Le sudaban las manos por primera vez, y tenía ya 68 años. Siempre hay una primera vez para todo, por muy mayor que seas. Se movía torpe por los pasillos. Estaba seguro de lo que iba a decir, palabra por palabra, pero a cada paso que daba, un sentimiento de angustia y contradicción le agarraba el estómago y le sacudía por dentro. Antes se había chocado dos veces con Daniel, su compañero de Departamento. Se le había escurrido el teléfono de las manos y se había derramado el café por los pantalones. Había sido una mañana desastrosa.

Pero allí iba él, decidido. Chocándose con todo y contra todos, pero decicido.

El atril le esperaba ansioso. Una docena de periodistas desplegaban sus libretas educadamente, sin levantar mucho revuelo. Las sonrisas amables de sus compañeros de profesión hacían más cálida la rueda de prensa. Completaban el aforo de la sala tres cámaras de televisión, el rector de la Universidad, y sus alumnos, orgullosos de lo que iban a presenciar.

El descubrimiento de una encima ácida que acompaña a los neurotransmisores de las neuronas aferentes y que se activa de manera muy intensa para apagarse al cabo del tiempo, destruyendo la célula por completo, fue un descubrimiento notable para la comunidad científica, pero su aplicación irrefutable para el ciudadano normal fue lo que le situó en portada mundial de todos los periódicos: EL AMOR NO EXISTE. ptds

Le había dado mil vueltas. Repetido todo desde el principio unas treinta veces. Había hecho esfuerzos para olvidarse de todo y volver a retomarlo con los meses, obteniendo siempre los mismos resultados. No había duda.
El amor es pasto químico. Fruto de una mezcla caprichosa. Un estado de excitación sensitivo con punto final. Nadie ama más allá de un puñado de meses a la misma persona. Físicamente comprobado. Lo que queda después del éxtasis neuronal es una ilusión, un engaño de nuestra mente, un reflejo de lo que pasó en nuestro cerebro, repetido en bucle cientos de veces.

Subió al atril y comenzó su exposición. Brillante y directo. Comprensible incluso para quien desconoce el lenguaje técnico. Al cabo de unos minutos empezó a titubear. Con las frases subordinadas tartamudeaba, frotaba los labios de derecha a izquierda y se secaba las manos al pantalón. Comenzaron las preguntas de los periodistas. Ninguna controvertida, todas buscando adornar el fatal titular de «EL AMOR NO EXISTE» con alguna anécdota personal del investigador. Fue entonces cuando pasó. El periodista de la más prestigiosa revista científica le pidió sus conclusiones, como es habitual en las exposiciones de este tipo, y el investigador se quedó mudo. Sudaba, se le nublaba la vista, y de nuevo, esa angustia, le agarró tan fuerte el estómago que se quedó sin aire. Metió la mano en el bolsillo y palpó la foto. Pidió disculpas y salió como entró, chocándose con todo, borracho de una verdad imposible.

Dejó atrás un murmullo de estupefacción y se encerró en su despacho. Se acurrucó en el sofá donde tantas veces había dormido y sacó la foto. La besó, la pidió perdón mil veces, y la puso junto a su corazón.
Cuando llegó la ambulancia él ya no estaba allí. Su mano inerte seguía agarrando la foto. El enfermero la cogió y la puso a la luz. En la fotografía, gastada de color por el paso del tiempo, se veía al investigador, con veintipocos años, abrazando a una sonriente muchacha de largas trenzas, pecosa, señalando una pintada de una pared en la que se leía «LOVE FOREVER».
El motivo de la muerte fue terminante:

«Fallo cardiaco con resultado mortal»

Aunque haciendo justicia a la verdad de la historia, más justo hubiera sido

«Motivo de la muerte: descubrir que toda tu vida profesional ha sido dedicada a descubrir una mentira»

El amor existe para el que no se lo quiere explicar, simplemente lo disfruta.

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Escribe PASTORA PEINETA, poetisa por encargo. Hace las mejores fajitas de carne mechada de su barrio. Pastora lee hasta cuando duerme, que sueña que lee. Lo que sea. No hay periódico, novela, poemario, obra de teatro, folleto de descuentos… que no haya pasado por sus manos. Es amiga del COLECTIVO PIES FRIOS desde que le regalamos un ejemplar de El Principito en koreano. Si quieres saber algo más sobre Pastora, escribe a colectivopiesfrios@gmail.com

3 comentarios en “El amor NO existe.

  1. No quiero la monotonía de un beso despistado
    ni conversaciones sobre lo tan sabido, obvio y esperado.

    No necesito preguntas que ya he respondido antes
    ni me hacen falta miradas que viajan a otras posibilidades.

    Prefiero las mentiras divertidas a las verdades correctas.

    Y es mejor una pierna rota… que un salto nunca dado.

    No busco sobresalientes,
    me suelo enamorar más de un suspenso que se acepta.

    No busco amaneceres paradisíacos,
    me suelo enamorar más admirando una sombra tímida.

    Qué maravilloso es saber que a unos y a otros nos enamoran cosas tan distintas.
    A algunos imbéciles eso les da miedo.

    No le des más vueltas. Lo mejor del amor
    es que nadie ha sabido nunca
    explicar cómo funciona.

    «¿Cómo funciona el amor?» Ignacio Fornes.

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